No es fácil ser testigos de la verdad, pero esa es nuestra misión. 

Por Fray Jorge Fraustro, ofm. 

           Decía mi abuela: Al que madruga, Dios le ayuda. Pues aquí estoy, esperando esa ayuda, son apenas las cinco de la mañana; aunque a lo mejor es cierto lo que decía alguno otro que parafraseaba el dicho así: Al que madruga, Dios lo arruga, de ser así, pues, ya me arrugo bastante.

            Bueno, pero vamos a lo nuestro. Con la bendición de Dios hemos llegado a este día 29 de agosto, sexto día de nuestro Capítulo. Hemos trabajado de manera tranquila, no se notan grupismos o que alguien pudiera estar buscando imponer sus ideas o hacer lo que se llama proselitismo. Esperemos que esto no se dé entre nosotros en estos días finales sobre todo cuando tengamos que elegir a los nuevos definidores.

            Hoy celebramos con toda la Iglesia la memoria del martirio de san Juan bautista, el niño a quien llamaríamos profeta del Altísimo, porque iría delante del Señor a prepararle el camino.      El himno del oficio de lectura nos dice de una bella manera el sentido de la memoria de hoy:

Por fin, en un banquete

y en el placer de un ebrio

el vino de tu sangre

santificó el desierto

            Ya se oye la campana que nos dice que es hora de levantarnos, (aunque yo ya llevo un buen rato despierto y levantado), es hora de comenzar nuestro día. Hoy sí se oye claramente el sonido de una campana, porque ayer por la tarde en el momento de reanudar nuestro trabajo en la Sala Capitular tal vez alguien le escondió la campana a fray Luisito y este tuvo que andar sonando un vaso con una cuchara, pero como decía el poeta español Machado: No es lo mismo, pero es igual.

            Hoy hemos tomado en nuestra liturgia eucarística el esquema de La Virgen María preside fray Eugenio Álvarez y concelebran fray Mauro Muñoz y fray Albero Hernández.

            Con su acostumbrada solemnidad, fray Eugenio nos dijo en su homilía No es fácil ser testigo de la verdad, pero esa es nuestra misión: La verdad del Bautista, su vida entera gira en torno a Jesús, así es también nuestra vida, tiene a Jesús como centro. Somos libres, protagonistas de nuestra vida, pero el Señor tiene que ser el motor y el centro de todas nuestras acciones y decisiones que nos hacen ser testigos de aquel que es la Verdad, que fundamenta el universo y el tiempo.

            El abrazo de María a su pariente Isabel es un abrazo santificador, Jesús santifica a Juan Bautista aún en el vientre materno; allí Juan es llenado de Dios, por eso Juan puede señalar a Jesús después como el Cordero de Dios.

           La fidelidad a Dios es lo que lleva finalmente a Juan a la muerte, por eso es Juan el más grande entre los nacidos de mujer.

            Que esta celebración nos fortalezca y nos ayude, que nos dé el valor del seguimiento y la fidelidad heroica. Que nuestra vida gire siempre en torno a Dios.

            Al final de la misa fray Enrique nos avisó que los presidentes de cada grupo se reunirán con la comisión organizadora a las nueve y cuarenta y cinco para darles instrucciones sobre el trabajo a realizar en los grupos.

            El moderador en turno fray Norberto Herrera nos presenta después la agenda para el trabajo del resto del día de hoy. Continuaremos con el pase de lista de presentes de los hermanos capitulares, luego la lectura, corrección y aprobación de dos actas de las sesiones pasadas y terminado esta tuvimos la lectura de la crónica del Capítulo correspondiente al miércoles 26 de agosto.

            El trabajo fuerte de hoy será sobre los signos de los tiempos, tema que nos expondrá el hermanos ministro fray Flavio, después de su exposición nos dio un esquema para trabajar con las siguientes cuestiones: ¿Hacía donde nos lleva el Señor y qué fulgores y sombras encontramos el esas realidades?

            Continuamos con el trabajo en grupos para darnos cuenta cuáles son los signos de los tiempos que el Señor nos presenta y a los que debemos responder. Aparecieron los temas relacionados con los pobres, con nuestra opción por los más necesitados, eso es lo propiamente nuestro, lo que va con nuestro ser de frailes menores. Pero aquí hay que tener cuidado, se trata de hacer algo real y efectivo, no sólo de hacer discursos sobre ellos; el tema de los pobres es un tema que hay que abordar con mucho respeto desde nuestra fe y nuestro ser franciscano.

            Son las cinco y media de la tarde tenemos un descanso y luego la votación de las propuestas sobre los signos de los tiempos. No hubo mayor problema en las votaciones y nos quedó un buen tiempo libre: A las siete de la noche rezamos el santo rosario, después la hora de vísperas, la cena y el descanso.

            Mañana será domingo, día del Señor, nosotros trabajaremos normalmente, creo que, según la agenda, mañana será la elección de los nuevos definidores que estarán en sus cargos por los próximos tres años. Todo está tranquilo nadie habla sobre el tema, no se oyen nombres de candidatos o de posibles candidatos.

            Ya mañana será otro día, por hoy ya terminamos. Que Dios reciba y tome en sus manos nuestro esfuerzo y el esfuerzo de tanta gente que desde su puesto en este mundo ha querido hacer avanzar la presencia del reino de Dios.

Cuando la luz del sol es ya poniente

gracias Señor es nuestra melodía

recibe como ofrenda amablemente

nuestro dolor, trabajo y alegría.

            Y así llegamos al final del sexto día de nuestro Capítulo.