CRÓNICA / 26 – 29 DE JUNIO 2016

CORONEO, GTO.

El bello pueblo de Coroneo, Gto. fue cede, en esta ocasión, del Encuentro anual de hermanos en formación inicial. A él fueron convocados los hermanos postulantes, los hermanos novicios y los hermanos profesos temporales. Con la asistencia de poco más de 50 hermanos, se llevó a cabo este maravilloso encuentro del domingo 26 al miércoles 29 de junio. A continuación las principales actividades que se realizaron.

 

Domingo 26

El Encuentro dio inicio al medio día, cuando la mayoría de los hermanos se concentraron para escuchar la bienvenida que Fr. Maximino Rangel, uno de los organizadores del encuentro, había preparado. En ella se dio a conocer el objetivo y la temática del evento: encontrarnos con nosotros mismos, con Dios y, sobre todo, con el hermano.

Después de ello, nos congregamos para celebrar la Eucaristía de apertura, presidida por el Ministro Provincial, Fray Eduardo López, quien nos animó en la homilía a buscar el modo en que Dios quiere que sirvamos en su Iglesia y en la Orden, y a ser fieles a dicho proyecto.

Al terminar la mesa celeste, compartimos los alimentos: un rico y casero caldo de pollo con arroz, acompañado de la convivencia entre hermanos.

Por la tarde, después de un poco de deporte nos reunimos en el salón parroquial para atender al primer tema que fue presentado por algunos hermanos de Teología. Ellos nos hicieron reflexionar sobre nuestro actual modo de vida y la congruencia de éste con la profesión pública que hacemos de los consejos evangélicos, este tema fue titulado “Franciscanos para un mundo en crisis”, por lo cual, al finalizar la exposición nos dimos tiempo para hacer un compromiso personal que expresara lo que cada uno quisiera aportar a la Provincia y al mundo para hacer llegar a Cristo hasta los confines del mundo.

Continuamos la tarde con la exposición del Santísimo y el rezo de vísperas. Durante este momento de oración cada uno hizo entrega de su compromiso a Dios, frente a Jesús sacramentado.

Después vino la cena y un buen rato de convivencia fraterna donde no faltaron los juegos, las risas, la plática y el conocimiento mutuo para profundizar nuestra comunión.

El descanso fue la actividad final, descanso que muchas veces se convierte en un buen momento para continuar la tertulia hasta altas horas de la noche.