Las siguientes cartas fueron dictadas por santa Clara, en diferentes fechas, en el Monasterio de san Damián, su hogar. El grupo de mensajes que van dirigidos a Inés de Praga, hija del rey de Bohemia, la cual, inquieta, acude a santa Clara para clarificar su camino vocacional. Inés deseaba consagrar su vida a Cristo y, mientras ese momento llegaba, mandó construir en su país un templo para los frailes, un hospital dedicado a san Francisco y, finalmente, un monasterio donde habitaría como Dama Pobre en compañía de otras hermanas.

Por último se encuentra la carta de Santa Clara a Ermentrudis, de la ciudad de Brujas, que viene a ser una reafirmación del noble y piadoso espíritu de Santa Clara que, en sintonía con el ideal franciscano, anima frente a toda prueba, a la perseverancia del camino al Señor Jesucristo.

Estas cartas son una excelente tarjeta de presentación para conocer el alma de Clara, su relación con Dios y la grandeza de su vocación contemplativa. Son ricas frutas dulces y jugosas que alimentan nuestro espíritu y lo fortalecen; claro, si las aprovechamos en nuestra relación con Cristo y el prójimo.

Cartas .  Santa Clara de Asis.